Por Óscar Sánchez
Acultzingo, Ver.-A 10 minutos de Ciudad Mendoza, entre arboles y montañas, se encuentra un pequeño poblado de no más de mil 500 habitantes, donde aseguran, preparan el mejor chileatole verde, el de Tecamalucan.
Las mujeres de la localidad lo preparan por la mañana, el mismo día que se va a degustar cortan el elote para que este tierno y tenga un sabor dulce. Y aunque lo realizan con espinazo, el preferido es el de chito (carne seca de borrego o chivo).
Para que agarre sabor licúan hojas de chayote tierno, espinacas, epazote y granos de elote y chile serrano, se pone a hervir y se le agrega los pedazos de elote.
“A mi familia le gusta de más de chito, carne seca de chivo, se pone a hervir y le da mucho sabor, yo cuezo antes el chito y se le agrega el sabor a todo el cocimiento que se tiene”, explicó Doña Anita.
Los habitantes de esta región montañosa, centro histórico en el olvido en el que Ignacio Zaragoza llegó a replegarse con sus tropas, acompañan el chileatole con queso crema doble y mayonesa.
En Tecamalucan resiste al paso del tiempo unas paredes roídas, que alguna vez formaron parte de una hacienda, que habría sido casa de recreación del general y ex Presidente Porfirio Díaz.
En sus límites se encuentra el Cerro de la Cruz, al que se puede acceder por veredas sinuosas, para poder admirar todo el panorama que ofrece el Río Blanco y la Barranca de Metlac en esa zona.
